Radiografía del quechua y del aimara

Publicado originalmente en El Comercio, 28 de agosto de 2021, por Hernán Medrano

En el Perú existen 48 lenguas originarias. Cuatro de ellas se hablan en los Andes, siendo el quechua aquella la que mayor número de hablantes tiene.  Más allá de los incidentes ocurridos ayer durante la sesión en el Congreso de la República por el uso del quechua por parte del presidente del Consejo de Ministros, Guido Bellido, lo cierto es que esta lenguas originarias, como muchas otras que se hablan en el Perú, se encuentran en una lucha constante por desaparecer. El motivo principal es una situación que aún no cambia por completo: la marginación a quienes las hablan. Antes de seguir vale tener claro algunos conceptos. ¿Qué se entiende por lenguas indígenas u originarias? Se trata de todas aquellas lenguas que son anteriores a la difusión del idioma castellano o español y que se preservan y emplean en el territorio nacional.  En el Perú existen 48 lenguas originarias. Cuatro de ellas se hablan en los Andes, siendo el quechua aquella la que mayor número de hablantes tiene, mientras que 44 son propias de la Amazonía. A continuación te detallamos todo lo que debes saber sobre dos lenguas indígenas andinas: quechua y aimara.  El quechua y el aimara son las dos lenguas indígenas más habladas en los Andes peruanos. Asimismo, ambas han sido unas de las más golpeadas en las últimas décadas, reduciendo su número de hablantes. En 1940, dos de cada tres peruanos hablaban quechua. Sin embargo, actualmente el número de quechuahablantes oscila alrededor del 16% de la población, es decir, 3′805.531, según cifras del Ministerio de Cultura (Mincul). Un tercio de ellos se encuentra en espacios urbanos.

El quechua es una familia lingüística, con muchas variedades distribuidas en siete países de América del Sur (Perú, Ecuador, Colombia, Bolivia, Argentina, Chile y Brasil. En el caso del Perú, las variedades se agrupan en dos grandes ramas: quechua I y quechua II. La primera se ubica en la zona central del país y la segundo en las zonas norte y sur. Se presume que el quechua es originario de algún lugar de los Andes centrales. Todo indicaría que el primer gran desplazamiento y expansión del quechua se produjo en la propia zona central, en oleadas sucesivas bastante antiguas, lo que explica en parte la gran diferencia entre las diversas subramas del quechua I.  El siguiente proceso de desplazamiento se generó en tiempos previos al imperio de los Incas, por movimientos de población y cambios demográficos. El quechua reemplazó al aimara como lengua local en las zonas sur y centro andinas, tanto en zonas como la sierra de Lima, pero sobre todo las actuales zonas de Cusco, Collao de Puno y parte de Apurímac. Por ello, las variedades de estas zonas mantienen características fonológicas del aimara antiguo. Posteriormente, el quechua se difundiría también hacia la sierra norte, sustituyendo parcialmente a antiguas lenguas locales como el culle, así como a algunas otras lenguas actualmente desaparecidas. Así, el quechua se consolidó inicialmente como idioma panandino en el período inca. Con el imperio, el quechua se convertiría en la lengua general de la comunicación entre diversas poblaciones que hablaban distintos idiomas. El proceso de expansión y la consolidación del quechua como idioma principal se dio durante el período colonial, pues se consideraba más fácil difundir la doctrina cristiana en un idioma nativo que la gente ya conocía.

Por otro lado, el aimara es tradicionalmente hablada en las regiones Puno, Moquegua y Tacna. Sin embargo, debido a la migración grandes grupos aimarahablantes viven hoy también en Lima, Arequipa y Madre de Dios.  Esta lengua, que pertenece a la familia lingüística Aru, es, hablada además en Bolivia y el norte de Argentina y Chile. En el Perú hay 450.010 personas que hablan esta lengua, según el Mincul.  Según el Ministerio de Educación, en el Perú la lengua quechua presenta cuatro ramas que agrupan las variedades quechua amazónico, quechua norteño, quechua central y quechua sureño (azul):  Según el Ministerio de Educación, en el Perú el aimara comprende las variedades aimara central y aimara del sur:   Tanto el quechua como el aimara cuentan con alfabetos oficiales, de 34 y 32 grafías, respectivamente, establecidos mediante Resolución Ministerial Nº 1218-85-ED, en noviembre de 1985. Actualmente, el Mincul ha registrado a 205 intérpretes y/o traductores de la lengua quechua, así como a 29 del aimara. Pero, ¿a quién se les denomina intérpretes y/o traductores?  Son aquellas personas capacitadas por el Estado para la garantía de los derechos lingüísticos de los hablantes de lenguas indígenas u originarias de nuestro país. En el caso de intérprete, es aquella persona competente en transmitir oralmente en una lengua enunciados emitidos previamente en otra lengua. Por otro lado, traductor es quien está capacitado para transmitir de manera escrita en una lengua un texto antes redactado en otra lengua. 

El lingüista peruano Américo Mendoza Mori, docente del programa de Etnicidad en la Universidad de Harvard, indicó que, desde hace unos años, el Estado peruano ha tomado la decisión de verse como un país multilingüe y no solo multicultural. Para ello, consideró, debe tenerse en cuenta que casi el 15% de la población del país habla otras lenguas distintas al español. “Un Estado multilingüe debe reflejar las necesidades y formas de comunicación de sus ciudadanos. No solo ser multicultural, que es algo que más o menos ya aceptamos debido a la diversidad en la comida, de lugares históricos, entre otros. Ahora se trata de un tema más estructural”, explicó. Otro punto a tomar en cuenta, agregó Mendoza, es dejar de ver a la defensa de las lenguas originarias “como algo meramente romántico, estético o bonito”, sino que se trata de un servicio “a los ciudadanos que merecen ser peruanos en su propio país”. Después de identificar esta consigna, sostuvo que los gobiernos locales y también el Mincul deben enfocar la protección de estas lenguas originarias a través del acceso a la salud, justicia y educación. “Se trata de que concretamente la lengua pueda manifestarse en espacios que a miles o millones de personas podrían suponerles una traba a los servicios y derechos ciudadanos. Por ahí tienen que ir enfocadas las medidas. La mejor manera de proteger las lenguas indígenas es facilitando canales en que estas puedan seguir siendo utilizadas“, señaló. El lingüista dijo que la protección de las lenguas originarias no es tarea exclusiva del Gobierno, sino de todos los peruanos. “Si todos queremos una sociedad justa, con respeto, igualdad, libertad, tenemos que trabajar, educarnos sobre el número de personas que hablan lenguas diferentes al español y convencernos de que necesitamos que los distintos servicios o plataformas también estén en esas lenguas. Todos tenemos un rol protector, incluso si no tenemos una herencia cultural directa con estas lenguas, también podemos contribuir a construir una sociedad más justa, más abierta, en donde hablar una lengua no implique ser ciudadano de segundo nivel”, comentó. Mendoza indicó que se podría decir que todas las lenguas originarias que hay en el Perú (48) están consideradas en peligro, incluso el quechua, que si bien es hablada por millones, “en las últimas décadas se ha reportado un decrecimiento muy rápido de su uso. Y qué decir de las lenguas amazónicas”.

Quechua and you: the future of Indigenous languages

Building up a global and intercultural society

During 2020, the COVID-19 pandemic brought us many challenges, which until now have changed our life dynamics. At the same time, interesting opportunities appeared. Among them, I got a lovely invitation to prepare a TED Talk about the relevance of Quechua and Indigenous Languages. It was July 2020 when I recorded, and then the talk was presented at a virtual event one month later. The video is now available on Youtube and the TED website.

Following the event guidelines, I tried to focus the one a key point: that Indigenous Languages (and therefore, their cultures and speakers) don’t belong only to the past; instead we can cooperate to make sure that they remain an important component for our future. Specially now, since many educators and language activists are using social and digital platforms to teach and use the language.

After the video was published, I have received very warm messages from college and high-school students. Here are some quotes:

“I was very inspired listening to your TedTalk and am very interested in learning more about my Quechua roots and helping to keep the language and culture alive”. 

 “I watched your TED talk and felt even more inspired to pursue work in preserving the Quechua language and culture”.

It was exciting to find out that the talk promoted conversations on other people, so thanks so much to everyone who watch it and/or share it. For now, the video is only available in Spanish (the event was hosted in Perú), but Youtube offers the option of auto-translate.

Tupananchiskama! See you!

¿El quechua está de moda? Analizamos por qué más gente se interesa en aprender este idioma ancestral

En estos días de pandemia, los cursos online han pasado a ser parte de la nueva normalidad y, entre estos, el interés por aprender quechua es creciente. ¿Cuáles son las causas del repunte? Por Jorge Paredes (Publicado originalmente en el Diario El Comercio, Perú en octubre 2020. Link original)

En mayo, la Municipalidad de Lima abrió un curso virtual de Quechua Básico. Sus entusiastas gestores esperaban recibir unas 250 personas como máximo, pero rápidamente la demanda rebasó toda expectativa: en una hora ya habían recibido más de mil solicitudes y cuatro días después —cuando se cerró la convocatoria— tenían más de 73.000 alumnos inscritos para aprender nuestra lengua originaria. Fue tanta la acogida que las clases tuvieron que transmitirse, finalmente, a través de YouTube y Facebook Live. Ahora, tras la finalización del curso, las 18 sesiones están disponibles en YouTube y a disposición de quienes deseen acceder a ellas.

Las causas de este interés no dejan de ser auspiciosas, sobre todo porque, durante siglos, el quechua ha sido una lengua no solo relegada, sino estigmatizada como señal de atraso, pobreza y subdesarrollo. Esto hizo que sus hablantes la fueran abandonando de manera paulatina. Sin embargo, en los últimos tiempos, algo parece cambiar: se defienden tesis universitarias en quechua, existen programas de radio y televisión, y películas habladas en esta lengua que se pasan en los circuitos comerciales, y cantantes jóvenes como Renata Flores y Liberato Kani que hacen hip hop, reggaeton, pop y rock en nuestro idioma ancestral.Renata Flores Rivera se ha convertido en una de las más grandes figuras de la música, el quechua y el trap. (@renatafloresrivera).Renata Flores Rivera se ha convertido en una de las más grandes figuras de la música, el quechua y el trap. (@renatafloresrivera). 

Motivos del cambio

“Muchos de quienes siguieron las clases virtuales me contaron por el correo que eran hijos o nietos de quechuahablantes, pero que de niños tuvieron que dejar de hablar el quechua por temor al rechazo y la discriminación”, cuenta Yaritza Lagos, la profesora del curso promovido por la Municipalidad de Lima. Otros conocían la lengua, pero querían reforzar su aprendizaje y otros la habían aprendido solo de manera oral, pero buscaban averiguar cómo escribirla. “No sabían que existía una gramática”, añade Lagos.

Ella se encuentra en Abancay, desde donde dictó el curso, y refiere que, como muchos de sus estudiantes, antes pensaba lo mismo: “Yo me crié con mis abuelitos —narra—; ambos hablaban quechua y, por eso, desde pequeña, conocí la lengua de manera oral. Cuando me fui a vivir a Lima, quise aprenderla de forma más teórica, me puse a estudiarla y descubrí que tenía una gramática. Eso me ha servido para tener una metodología que he aplicado en estas clases”.

El quechua que ella ha desarrollado en clase pertenece a esta región. Es el llamado quechua chanka, una variante que se habla en la sierra sur peruana, en Huancavelica, Ayacucho y parte de Apurímac, en la que se mezcla con el quechua collao, el cual es hablado en Cusco, Puno y Bolivia. Por eso, algunas palabras varían. “Siempre pensé —dice Lagos— que flor se decía tika, pero ese es vocabulario collao; en chanka, es wayta. Asimismo, cocinar en collao es waykuy y, en chanka, yanuy”.Liberato Kani: pionero del hip hop en quechuaLiberato Kani: pionero del hip hop en quechua 

El lingüista Luis Andrade es un estudioso de la evolución del quechua y del llamado castellano andino. En su opinión, el interés por esta lengua en la mayor parte del siglo XX fue marginal, y se redujo a sectores académicos y grupos sociales específicos, pero, desde hace una década, esta atención comenzó a ser mayor. “Hay una especie de repunte —afirma— que viene, sobre todo, de sectores urbanos en Lima y en otras ciudades, de los hijos, nietos y bisnietos de migrantes que sienten un impulso por recuperar su cultura y su historia familiar”.

Este fenómeno coincide —en su opinión— con el desarrollo de políticas interculturales de parte del Estado. “Con todas sus limitaciones, tenemos ya desde 2011 una Dirección de Lenguas Indígenas en el Ministerio de Cultura, y la educación bilingüe fue impulsada desde tiempo atrás por el Ministerio de Educación. Esto ha llevado a una concepción más amplia de lo que se puede hacer con los idiomas indígenas en general y con el quechua en particular, que es la lengua originaria más hablada en el Perú y en América Latina. Yo creo que esta combinación de acciones, desde arriba y desde abajo, está generando un cambio en la sociedad”.

La Alianza Francesa inició en setiembre dos talleres iniciación al quechua, Idiomas Católica cuenta con cursos a distancia en los niveles básico y avanzado, y el Centro de Idiomas de San Marcos enseña tres niveles. Por su parte, el Centro Cultural Manuelcha Prado ofrece clases grupales o personalizadas de quechua chanka (ccmanuelchaprado @gmail.com).

Una lengua global

Pero este interés por el quechua no solo se remite al ámbito peruano, sino que va más allá. El literato sanmarquino Américo Mendoza Mori es, desde hace más de cuatro años, profesor y coordinador del Programa de Quechua de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia, Estados Unidos. En el campo académico, advierte, hay también un cambio significativo. Comenta que, desde los años 60, el quechua se enseñaba solo como una herramienta de la arqueología o la antropología, vinculada a la comprensión del pasado prehispánico; sin embargo, hoy su aprendizaje se realiza en otro contexto: “Cuando uno estudia francés —ejemplifica Mendoza— no solo está pensando en traducir la palabra casa, sino sabe que está accediendo a la cultura francesa. Esa dimensión cultural les había sido negada a muchas lenguas indígenas, pero ahora hay un cambio positivo. Cuando un estudiante en Estados Unidos se acerca al quechua, lo hace porque quiere saber más de medioambiente, de plantas, de animales, de tecnologías. Es decir, no está pensando en estudiar la región andina, sino en aprender de ella”.Los 	estudiantes, cuyas edades fluctúan entre los 10 y 84 años, 	siguieron el curso desde la capital, otras regiones del país y el 	extranjero.Los estudiantes, cuyas edades fluctúan entre los 10 y 84 años, siguieron el curso desde la capital, otras regiones del país y el extranjero. 

Mendoza cuenta que el programa se ha convertido en una plataforma internacional de difusión de la lengua y de la búsqueda de referentes que puedan ayudar a su aprendizaje. “Hace dos años —refiere— invitamos a Liberato Kani a cantar y a dar una charla en la universidad. Asistieron más de doscientas personas, que lo escucharon reflexionar sobre lo que significaba para él usar hoy una lengua que tradicionalmente era asociada con el pasado”.

En ese presente del quechua, él saluda la aparición en Netflix de una película como Retablo o la difusión de la obra de escritores como Pablo Landeo o de la cusqueña Ch’aska Anka Ninawaman.

Lagos, Andrade y Mendoza resaltan la vigencia del quechua sin negar que todavía faltan cambios sociales y estructurales que permitan su mayor difusión. Andrade destaca un dato revelador en el censo de 2017. Cuando se preguntó a los peruanos cómo se consideraban por sus antepasados y costumbres, lo previsible fue que más de la mitad declarara ser mestizo, pero la sorpresa estaba en el segundo lugar: más del 21% se reconoció como quechua.

EL DATO

Desde el 3 de septiembre, la Dirección Desconcentrada de Cultura Áncash transmite todos los jueves a las 7 p.m. en Facebook un curso gratuito de quechua.

[job] Quechua Lecturer Position, CU Boulder

The Latin American Studies Center (LASC) at the University of Colorado, Boulder, invites applications for the position of lecturer in Quechua Language and Andean Culture.  The position is part of LASC’s undergraduate certificate program in Latin American and Latinx Studies. Besides teaching the Quechua courses at beginning and intermediate levels, the successful candidate will participate actively in the academic life of LASC, coordinate outreach activities to build the new Quechua Program, develop online curriculum, and be a consultant for graduate students in the Department of Linguistics. Applicants must hold at least an MA degree and a demonstrated record of teaching is required. The anticipated start date is January 4th, 2021.

LASC is committed to building a diverse, equitable, and inclusive academic setting, and welcomes applicants from a range of backgrounds whose work and experience will contribute that effort.  

Applicants should submit a cover letter, CV, a syllabus for beginning or intermediate level of Quechua, proof of excellence in teaching, a teaching/vision statement, and 2 letters of recommendation to Leila.gomez @ colorado.edu. The search committee will start reviewing applications on November 6th 2020, and will continue until position is filled. 

The Latin American Studies Center provides an institutional space for research and teaching in Latin America and Latinx Studies at the University of Colorado at Boulder. LASC brings together cross-disciplinary research and education through our research clusters, community events, new curriculum and outreach collaborations, strengthening links with Latin America and with communities of Latin American origin in the United States.

The University of Colorado, Boulder is an equal opportunity employer committed to increasing the diversity of its community. We do not discriminate on the basis of race, color, national origin, gender, age, religion, gender identity or expression, disability, or sexual orientation in our educational programs and activities or our employment practices. Alternative formats of this ad can be provided upon request for individuals with disabilities by contacting the ADA Coordinator at hr-ada@colorado.edu.

¿Qué significa reclamar una lengua? Kachkanchikraqmi

Existen muchas personas que no hablan la lengua de sus madres, padres y abuelas. Sin embargo, cada vez veo a más jóvenes, incluidos varios de mi estudiantes, que están en el proceso de abrazar su herencia cultural mediante el aprendizaje y celebración de sus lenguas familiares.
¿Qué significa reclamarlas? 

Hace unos meses, con motivo de la proclamación del Año Internacional de las Lenguas Indígenas 2019 por Naciones Unidas, pensé en proponer un conversatorio para explorar, compartir, y discutir experiencias personales en torno a la recuperación y celebración de lenguas originarias de las Américas. Lo hicimos en la universidad donde trabajo: fue un diálogo muy abierto, honesto, rico, y en cierto modo catártico: y que por años hemos luchado precisamente para ocultar aquel acento o historia que nos pudiera vincular con estos aspectos que, aún hoy, para la sociedad oficial son motivo de discriminación.

El proceso de reclamar una lengua es doloroso, pero también es esperanzador. Resulta poderoso verlo no solamente como un proceso personal sino también colectivo, y que muchas personas compartan estas experiencias con círculos de amigos, al matricularse en un clase de aimara, o mediante las redes sociales. El escritor Marco Avilés, en un artículo recientemente publicado, se permite imaginar cómo sus padres quechuahablantes pudieron haberse enamorado, y expresado emociones usando el quechua, su lengua familiar, pero que ya de niño no pudo aprender. Del mismo modo Jaime Rodríguez en otro texto compartió cómo el uso del quechua con su abuela, lo que él llama el primer vehículo de sus emociones, quedó abolido por las condiciones sociales, pero incluso así algo todavía resuena en sus memorias.

Precisamente y a pesar de todo, kachkanchikraqmi, todavía somos, todavía estamos. Por eso me permito a seguir explorando la pregunta de, ¿qué significa reclamar nuestras lenguas habladas en Perú? Asháninka, Aimara, Yine, Ese Eja, Quechua, etc.

Nuevamente se ha dado la oportunidad de proponer otro espacio de discusión ese miércoles 24 de junio, esta vez junto a Tania Pariona, ex congresista de la República y warmi líder de Ayacucho, el escritor Jaime Rodríguez Zavaleta y la periodista Michelle García Coaquira (con quien estamos co-organizando), porque el tema siempre ofrece nuevas aristas y perspectivas. Adicionalmente, esto sucede en un momento en que pensamos anunciar una iniciativa comunitaria para la reclamación y la celebración de nuestras lenguas originarias en Perú (ya contaremos pronto más detalles). Por lo pronto, les invitamos este miércoles a las 5pm (Hora de Perú). Nos vemos el miércoles. –Américo